La intervención de autoridades ambientales permitió dar una segunda oportunidad de vida a los quelonios.
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), a través de su Oficina de Representación en Nayarit, documentó la eclosión de 98 huevos de tortuga marina que habían sido recuperados tras un caso de extracción ilegal.
Este resultado forma parte de una práctica de conservación que busca proteger a estas especies y brindarles una segunda oportunidad de vida, contribuyendo así a la preservación de los quelonios en las costas de Nayarit.