En el marco de los festejos por sus 100 años de presencia en México, Coca-Cola reconoció la trayectoria y contribución de Antonio Echevarría Domínguez, presidente de Grupo Álica y de Grupo Embotellador del Nayar, empresa que representa a la compañía en Nayarit y Puerto Vallarta.
Así, un siglo de Coca-Cola en México reconoce también la historia empresarial de Nayarit pues los 100 años de presencia de Coca-Cola en México representan mucho más que la celebración de una de las marcas más reconocidas del mundo. Son también la oportunidad para reconocer a quienes, desde distintas regiones del país, han contribuido a construir esta historia de éxito.
La distinción fue entregada este miércoles en una gala celebrada en el Colegio de San Ignacio de Loyola Vizcaínas, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, donde se reunieron representantes de los embotelladores de Coca-Cola de todo el país para celebrar un siglo de historia y reconocer a quienes han contribuido a construirla.
En representación de su padre, recibió el reconocimiento Antonio Echevarría García, también exgobernador de Nayarit y accionista de Grupo Álica y Grupo Embotellador del Nayar, quien estuvo acompañado por Ricardo Leyva, gerente general de la empresa embotelladora de Coca-Cola en Nayarit y Puerto Vallarta.
La entrega estuvo a cargo de Louis Ballat, presidente de Coca-Cola México, y Bruno Pietracci, presidente de Coca-Cola Latinoamérica, en uno de los momentos centrales de una ceremonia que reunió a las distintas generaciones y empresas que forman parte de la historia de Coca-Cola en México.
Un reconocimiento que trasciende a una familia

El homenaje tiene un significado especial para Nayarit. La propia historia de Coca-Cola en México reconoce la presencia de Embotelladora del Nayar desde 1953 y destaca que, a partir de 1975, la empresa quedó 100 por ciento en manos nayaritas, bajo el liderazgo de Antonio Echevarría Domínguez.
Desde entonces, la empresa se convirtió en una parte importante de la actividad económica de la región y en una fuente de empleo para numerosas familias. Varias generaciones de nayaritas han formado parte de su historia, construyendo desde sus diferentes puestos una empresa que permanece vigente y que continúa generando empleos y oportunidades.
Por ello, el reconocimiento recibido por Antonio Echevarría Domínguez no solamente distingue una trayectoria empresarial. También pone en alto el nombre de Nayarit, al reconocer el trabajo, la visión y la capacidad de una empresa que desde nuestro estado ha sido parte de una historia que cumple ya un siglo en México.
Durante la celebración, una galería instalada en el acceso al recinto permitió a los invitados recorrer distintos momentos de los cien años de Coca-Cola en el país. Entre ellos, quedó registrada la historia de Embotelladora del Nayar, con referencias a su fundación en 1953 y a la etapa iniciada en 1975 bajo el liderazgo de Echevarría Domínguez.
Y entre esas historias que forman parte de los cien años de Coca-Cola en México, también está la de Nayarit: la de una empresa que echó raíces en esta tierra, que ha dado oportunidades a varias generaciones y que hoy, al recibir este reconocimiento, confirma que la historia de una gran compañía internacional también se construye desde los estados de nuestro país y desde la gente que todos los días hace posible que continúe trabajando, como seguramente lo hará durante muchos años más.

